Vengo al trotecito. Cabeza levantada. Miro el panorama; si hay alguien libre, o si estoy solo frente a todos. Acelero, y con dos zigzag dejo en el camino mis obstáculos. Ahora veo todo claro. Siento que llego. Se infla esa red blanca, siento los gritos, el éxtasis; casi que vuelo, y, de repente...
Me levanto un poco transpirado. Me cansa mucho soñar que meto un gol.
1 comentarios (golazos):
qué foto...
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