miércoles, julio 08, 2009

Profunda tristeza

A Barnes

Porque perdió el fútbol y ganó Vélez.
Porque me había ilusionado.
Porque fue muy injusto el final de todo.
Porque este país duele.
Porque este fútbol duele.
Cuando debería amar.
Me cago en el fútbol del domingo pasado.
Quisiera un final con moraleja
del tipo yanqui
del tipo yanqui de las películas
del tipo
de los tipos buenos
que al final ganan
(a Vélez, por ejemplo)
y la moraleja de los buenos
los buenos jugadores
esos que juegan bien
salen campeones.

Qué país de mierda el del domingo pasado.

7 comentarios:

Barnes dijo...

Gracias gringo, no te puedo decir nada más, todo lo otro está en la tristeza y en el poema al globo.

maxipe dijo...

Fue impresionante. Lo ví en una estación de servicio. Nunca ví tanta gente que no era hincha de ninguno de los dos equipos, haciendo tanta fuerza por uno de los dos. Todos fuimos hinchas de Huracán ese domingo. Todos nos sentimos un poco estafados.

Nos tenemos que juntar!
Un abrazo.

Anónimo dijo...

el sueño de ascender está intacto? o ya no tanto?

Gringo dijo...

Barnes: haceme acordar que te tengo que comentar algo sobre tu texto.

Maxipe: yo me sentí igual. No quiero usar la palabra "hincha" porque es muy fuerte. Pero te digo que quería que ganara huracán y me sentí parte de ellos. Lamento que haya perdido.
Y sí, nos tenemos que juntar pronto sí o sí.

Anónimo: el sueño de ascender está intacto porque a los sueños no se los destruye. El domingo a la mañana parto a Rosario para ver el partido.
El lunes escribiré algo.

Dibujos en el Piso dijo...

Una verdadera cagada... otra vez pierde el fútbol! Lo mismo con lo de los ascensos y descensos... es tan clara la conservación de los equipos "de siempre" en la "A", debemos ser el único país del mundo que usa un sistema tan desastrozo!
Algún día se darán vuelta las cosas... Abrazo gringo

Barnes dijo...

Gringo y Martín (aprovecho que veo un comentario tuyo por acá. Entren al blog de Nitrato y vean que pasa.
Acordate de comentarme qué pasó con mi escrito. Abrazo.

fulano/martínvillarroel dijo...

Gris, es el cielo de tus ojos.